- Las condiciones meteorológicas: hay que beber agua tanto en invierno como en verano, aunque es lógico pensar que en épocas de mayor calor se pierde más líquido.
- La intensidad del ejercicio: a mayor intensidad, mas se suda.
- La vestimenta: lo fundamental es que deje evaporar el sudor.
- El estado físico del deportista: cuanto mejor está preparado, mejor realiza el organismo la termorregulación.
- La aclimatación: hay que dar unos días de tiempo al organismo para que se acostumbre al nuevo clima.
NO ESPERES A TENER SED
No esperes a tener sed para beber. Hay que empezar a beber tanto antes del ejercicio como durante el tiempo que este dure.
Lo más aconsejable es beber 600 mililitros de agua entre 1 y 2 horas antes del ejercicio, 15 minutos antes otros 300 mililitros y tomar 100-150 mililitros a intervalos de 20 minutos durante ejercicios que duren más de media hora.
SEÑALES DE ALARMA
Los principales síntomas de deshidratación son:
- Malestar generalizado.
- Cansancio.
- Dolor de cabeza.
- Apatía.
Artículos relacionados: 10 consejos para combatir la deshidratación










